¿En qué trabajan los jóvenes inmigrantes?


La presencia de población inmigrante en el sector servicios no es tan elevada como sucede en el resto del territorio nacional, donde se sitúa en el 70,97% frente al 56,41% de la región, niveles, también, inferiores a los del conjunto de trabajadores de Castilla y León, cuya representación en el terciario es del 63,58%. De hecho la media nacional de trabajadores ocupados en los servicios es del 68,30% de modo que para el conjunto del país la ocupación de inmigrantes es superior, algo que, como acabamos de ver no sucede en Castilla y León. No obstante este es el sector en el que se refugian la mayor parte de las mujeres extranjeras trabajadoras en Castilla y León con un 87,32% frente a un 39,43% de los hombres. A pesar de ello, estos niveles están por debajo de los nacionales (91,12%), debido a una mayor presencia en el sector primario (1,97% frente a un 0,51%) y secundario (8,96% frente aun 6,56%).

Por lo que acabamos de ver es lógico pensar que los trabajadores extranjeros que no se emplean en el terciario se distribuyen entre el resto de sectores. Descendiendo de escala, y centrándonos en las provincias, se han de destacar ciertos hechos notables. En cuanto al sector primario es Segovia la que sobresale del resto de provincias con un 11,23% de inmigrantes trabajando en la actividad agraria, principalmente en la ganadería debido a la importante presencia del porcino en este territorio. El marcado carácter agrario de la Comunidad Autónoma hace que los niveles de ocupación de población inmigrante en el primario sean mayores (4,13%), respecto a la media nacional (1,24%), siendo nuestra región la que mayor porcentaje de inmigrantes ocupados en esta actividad tiene respecto del resto de Comunidades Autónomas. No obstante, dichos niveles están muy por debajo de las medias referidas al conjunto de los trabajadores, las cuales están en el 7,39% para Castilla y León y el 6,34% para España.

Donde la presencia de trabajadores inmigrantes sí que es muy notable, es en el sector de la construcción. La segregación laboral hace que los inmigrantes se refugien en sectores con alta demanda y que requieren baja cualificación profesional, caso de la construcción. No perdamos de vista que los datos con los que estamos trabajando son de diciembre de 2008, momento en el que la crisis comenzaba a dar sus primeras envestidas y, por tanto, la construcción aún no había sufrido de, forma tan virulenta, su azote. Casi un 25% de los trabajadores inmigrantes afincados en nuestra región, es decir casi uno de cada cuatro, se empleaba en este sector, once puntos más que los registros del total de trabajadores de la región, que presenta niveles del 12,93% . Pero estos datos son mucho más acusados si hacemos una diferenciación por género pues en la región el 36,16% de los inmigrantes varones afiliados a la Seguridad Social lo estaban en este sector, llegando al 47,63% en Ávila, casi la mitad del total. Además estamos ante el sector que mayor índice de temporalidad tiene dentro del colectivo inmigrante pues el 69,13% de los contratos son temporales, cuando la media de temporalidad para este colectivo es del 52,89%. Esto supone un grave problema en la actualidad pues el fuerte incremento en el desempleo que ha sufrido este sector ocasiona un exceso de mano de obra, poco cualificada, difícil de adsorber por el resto de actividades económicas, más cuando la destrucción de empleo es constante en todos ellos. Esto hace muy vulnerable a este colectivo, principalmente a los jóvenes, aunque son capaces de desplegar ciertos mecanismos de respuesta que en el caso de los trabajadores autóctonos no se dan.

Uno de los aspectos que ofrecen mayor ventaja a los jóvenes inmigrantes ante épocas de crisis económica, favoreciéndose su permanencia en los circuitos laborales, es su movilidad geográfica lo que la configura como mano de obra flexible, especialmente capacitada para funcionar como amortiguador en el caso de stocks en los mercados. Otro aspecto que les dota a los inmigrantes de mayor flexibilidad laboral deriva del rechazo de la población joven sin cualificación ni formación de ciertas ocupaciones que, sin duda alguna, podrían desempeñar y que, por consiguiente, son asumidas por la juventud extranjera. A pesar de ello, durante los primeros años de su llegada, los inmigrantes son más vulnerables al desempleo, equiparándose, también, con el paso del tiempo a la población autóctona.

Causas de la emigración en nuestros jóvenes inmigrantes


La principal causa por la que los jóvenes inmigrantes, que actualmente residen en Castilla y León, emigraron fue por la necesidad de una mejora económica, factor determinante en un 40,74%, siendo, además, la motivación secundaria para el 20,75%, de modo que seis de cada diez jóvenes extranjeros de Castilla y León llegaron a nuestro país por este motivo. A pesar de que la mejora del bienestar social, es la tercera causa de inmigración en jóvenes, es la primera causa secundaria, de modo que si sumamos ambos porcentajes obtenemos un 57,48%, niveles que se acercan a las motivos económicos y laborales (61,49%). Otra de las causas es que lo hicieron arrastrados por sus familias (32,24%), circunstancia principal para el 24,69% y secundaria para el 7,55%. Estos datos encajan perfectamente con las pretensiones de futuro de estos jóvenes. El hecho de que las principales causas sean la mejora económica apoya que el 61,15% de la juventud extranjera de la región llegó a España con la idea de pasar una temporada y emigrar y, tan sólo, el 33,96% llegó para quedarse. No obstante, una vez aquí, la percepción de futuro cambia, pues tan sólo el 33,33% se ve retornando a su país y el 61,64% tiene la firme intención de quedarse en España. De hecho el 50% de los jóvenes inmigrantes que actualmente viven en nuestra región se ven, en un futuro, desarrollando su vida en territorio castellano y leonés. Queda, por tanto, constatada la necesidad de llevar a cabo políticas integradoras para estos jóvenes inmigrantes pues, lejos de pensar que se trata de población temporal que una vez obtenga unos ingresos abandonará nuestra región o nuestro país, hay un alto porcentaje de ellos con sólidos deseos de afincarse en Castilla y León, a pesar de las dificultades económicas que actualmente atravesamos. Esta circunstancia está estrechamente relacionada con las motivaciones que llevan a estos jóvenes a emigrar de sus países de origen pues, considerando las causas principales y secundarias, la mejora del bienestar social se equipara con el incremento de la renta. Una vez que llegan a nuestro país descubren un nuevo modelo de bienestar social, lo que unido a su edad, a su creciente generación de redes sociales y al reagrupamiento familiar , les motiva para afincarse definitivamente en nuestra región. De hecho, como más adelante analizaremos a fondo, el 95,60% de los jóvenes inmigrantes de Castilla y León se sienten a gusto entre los castellano y leones.
En cuanto al acto como tal de emigrar, el 62,89% de los jóvenes inmigrantes de Castilla y León lo han hecho con sus familias , mientras que el 27,37% lo hicieron solos por su cuenta. Tan sólo un 9,43% lo hizo acompañado por otras personas. Este aspecto es el que ha facilitado, en parte, que los jóvenes inmigrantes de Castilla y León no se encontrasen con demasiados problemas a la hora de establecerse en nuestro país, de hecho el 27,67% no se encontró con ninguno. La principal dificultad erradicó en el idioma, aspecto claramente conflictivo para los no hispano parlantes. Muy de cerca encontramos los trabas burocráticas que fueron la principal barrera para el 23,27%. Tan sólo el 14.47% tuvo problemas, principalmente, a la hora de acceder a un puesto de trabajo, aunque éste es el obstáculo con el que, en segunda instancia, más se encontraron los jóvenes inmigrantes al llegar a nuestro país. Esta circunstancia hoy ha cambiado pues, como luego veremos, el desempleo afecta de forma muy virulenta a los jóvenes inmigrantes a propósito de la crisis. Llama la atención que como segundo problema el 60% de los inmigrantes no tuviesen ninguna dificultad a mayores, repartiéndose el resto en porcentajes muy bajos. La explicación a esto puede estribar en dos aspectos. Por un lado, en que el 62,89% llegó con su familia y por consiguiente estuvieron amparados por cierta protección . Y por otro, por el efecto llamada de familiares y conocidos que facilitaron su asentamiento, pues el 50,31% de los jóvenes inmigrantes, que actualmente residen en nuestra región, llegaron a ella porque tenían familiares o amigos y, sólo, el 10,06% porque le ofrecieron en Castilla y León un puesto de trabajo. Queda patente, por tanto, que dentro del colectivo de jóvenes inmigrantes existen importantes redes sociales y familiares que sin duda les favorecieron a la hora de asentarse en el nuevo territorio. No obstante es visible un grupo de jóvenes extranjeros que carecen de estas redes, se trata de los subsaharianos que, tanto por su tendencia a emigrar en solitario o en pequeños grupos, han quedado al margen de esta protección y, por consiguiente, su integración fue y es más compleja, algo que no sucede en otro tipo de procedencias como la latinoamericana o las búlgara y rumana.

Crisis e Inmigración

Además de los efectos que la inmigración tiene sobre el mercado de trabajo y, por consiguiente, sobre la economía de Castilla y León, también, repercute sobre otras áreas del territorio, principalmente sobre la demográfica. Las particularidades de la población extranjera que llega a las regiones de origen, por ser, mayoritariamente joven, modifica las estructuras demográficas, produciendo efectos, más o menos, significativos, en función, de las propias características del capital humano del territorio en cuestión.

El primer elemento sobre el que ha incidido el incremento de la población extranjera en Castilla y León es sobre el cambio de dirección en su balance demográfico. Desde 1950 la tendencia demográfica es a la baja, siendo el decrecimiento la tónica general en el territorio castellano y leonés. Sólo a partir de 2001 se produce un cambio en esta dinámica, registrándose, en la última década, un incremento población de 84.096 personas. Dicha situación no es fruto de un balance natural positivo (diferencia entre nacimientos y defunciones), porque las defunciones superan a los nacimientos. La principal causa de esto estriba en un balance migratorio positivo que, desde 2001, rompió con la tendencia negativa instaurada en la región. Dicha circunstancia no es debida a las migraciones interiores, aquellas que se producen entre Comunidades Autónomas, las cuales siguen siendo negativas, sino a las exteriores que , en la última década, registran niveles positivos considerables, año a año, aunque en 2008 ya se puede observar una cierta caída de la inmigración, frente a la emigración, lo cual tiene consecuencias palpables en la actualidad. Aunque se trata de datos no definitivos, en 2010 se ha experimentado un decrecimiento demográfico en Castilla y León, un total de 7.806 efectivos menos, lo que supone un retroceso del 0,30%, rompiéndose claramente con la dinámica de la última década. Vemos pues, como la presencia de inmigrantes ha ayudado a frenar la despoblación en Castilla y León, aunque la nueva situación económica nos devuelve a la realidad de la última mitad del pasado siglo.

Por otro lado, los elevados volúmenes de jóvenes de inmigrantes, también ha traído aparejado cambios en otros indicadores demográficos de la región. El decrecimiento progresivo de la natalidad en las últimas décadas sólo se ha visto roto en la última cuando el balance interanual ha pasado a ser positivo. Dicha circunstancia se ha debido a un incremento de la población inmigrante joven y, por consiguiente, en plena edad de procrear. Dicho cambio de tendencia se produce en 2001, coincidiendo con la irrupción del proceso inmigratorio en Castilla y León.

Como ya hemos señalado, el incremento de la natalidad es debido a que la mayor parte de los inmigrantes que se afincan en nuestra región son jóvenes, lo cual coincide con la edad de procrear y crear familia. Además, tampoco, hemos de perder de vista que ellos proceden de países con un menor nivel de desarrollo y, por consiguiente, con una débil instauración de las cánones sociales de control de la natalidad y de planificación familiar, de modo que tienen más hijos que los autóctonos y a edades más tempranas. De este modo, se contribuye de dos formas a rejuvenecer la estructura demográfica regional, por un lado, aumentando la población joven mediante el fenómeno inmigratorio y, por otro, aumentando la natalidad. Pero, de nuevo, la actual crisis sistémica que estamos viviendo, también ha roto la tendencia al alza de los nacimientos y, aún siendo datos oficiosos, éstos se redujeron en 2009, respecto al año anterior, en un 4,28%, circunstancia que acrecienta sobre los temores sobre el fantasma de la despoblación en Castilla y León.

La Crisis del 73 ¿os suena algo?

La Crisis del Petróleo de 1973 y la fuerte inflación que trajo consigo, supuso un frenazo de la producción y el crecimiento económico en Europa, ocasionándose un parón en la demanda de mano de obra y restricciones mucho mayores a la inmigración en los países de destino. Ante esta situación se producen dos fenómenos paralelos. Por un lado, algunos inmigrantes tenderán al reagrupamiento familiar y al proceso de sedentarización, mientras que otros retornarán a sus países de origen. Esto obligó a los países receptores a desarrollar modelos de integración en base a sus propias políticas migratorias. Hasta este momento la capacidad integradora de estos países fue mínima pues su demanda era de trabajadores y no de personas. En contra de lo que se pueda pensar y de la percepción mayoritaria que se tiene de este fenómeno, los emigrantes que llegaron a los países al centro y norte de Europa, en mayor o menor medida, tuvieron que enfrentarse a problemas y circunstancias nada desconocidas hoy: carencias lingüísticas, discriminación, malas condiciones de trabajo, dificultades en el acceso a la vivienda,... El fenómeno migratorio no dejaba de ser nuevo para los países receptores de modo que su necesidad por suplir las demandas de mano de obra y su afán de crecimiento, les cegó ante las adversidades y dificultades con las que los inmigrantes convivían en su día a día. Esto, unido a la falta de una cultura democrática y organizativa por parte de los inmigrantes en sus países de origen, no favoreció, durante los primeros años, el desarrollo de políticas de integración. Tuvo que ser la crisis la que quitara la venda, a unos y otros, ante el surgimiento de sentimientos discriminatorios y xenófobos aletargados hasta este momento y que, fruto de las dificultades económicas, comenzaron su despertar.

Asociación de Dominicanos de Castilla y León

La Asociación de Dominicanos de Castilla y León dibuja un retrato muy oscuro para los latinos en Castilla y León, todo ello debido a la irrupción de la crisis económica que ha traído aparejados problemas de integración y ha acelerado el retorno de muchos compatriotas. Además al haber menos trabajo, los jóvenes no encuentran ocupación lo cual dificulta, aún más, su integración. La falta de poder adquisitivo hace que no puedan acceder a las formas de ocio y a los estatus de la población nativa, algo que antes de la crisis no sucedía. “Ahora los jóvenes dominicanos no quieren ni estudiar ni trabajar, es su forma de protestar”.

Un punto clave en la integración de los jóvenes es la familia (“Los padres pasan de ellos, además trabajan mucho”). Si la familia falla todo falla y en los últimos tiempos se está notando mucho que esto está sucediendo. A ello hay que unir las dificultades que encuentran en el instituto fruto de las diferencias de nivel de los sistemas educativos y del rechazo de la población autóctona.

Insisten en una generalizada reducción de medios a todas las escalas. Por ejemplo en mediadores escolares que desarrollan una importante labor, pues consiguen solucionar problemas como los conflictos interétnicos o escolares, el absentismo escolar, el choque entre culturas,...

Desde la Asociación de Dominicanos de Castilla y León se incide en que haya más esfuerzos en la especialización de profesionales, principalmente en el ámbito educativo.

Una tarde en la Asociación Bulgaria de Segovia

La Asociación Bulgaria está afincada en Segovia donde desarrolla sus actividades. Una de sus principales actuaciones es la existencia de lo que ellos llaman colegio, en el que dan cabida a niños de entre 3 y 16 años, donde centran sus esfuerzos en enseñarles la cultura y el idioma búlgaro. Al tratarse de inmigrantes de segunda generación no conocen o no se desenvuelven adecuadamente con el idioma de modo que, además, de que aprendan el idioma de sus padres, se les quiere capacitar lingüísticamente para que, en el caso de que tengan retornar a su país, no tengan problemas al respecto y puedan sufrir desarraigo. En este mismo sentido llevan a cabo otro tipo de actividades como bailes tradicionales búlgaros.

Consideran que la integración de los jóvenes búlgaros en Segovia es muy buena y que la mayoría de ellos estudian. La educación es un valor que está muy presente en Bulgaria y por consiguiente tanto los jóvenes búlgaros como sus padres son conscientes de la necesidad de educarse y formarse, de modo que aprovechan la oportunidad que se les da. La familia es un punto clave en este aspecto pues de ella depende la motivación de los jóvenes de cara a su aprovechamiento formativo. Estudiar se ve como una oportunidad y una necesidad, de modo que los jóvenes búlgaros se esfuerzan por rendir, aunque a veces se encuentran con problemas en la escuela, principalmente con los profesores pues consideran que hay ciertas carencias y algunas discriminaciones.

Los problemas que pueden tener los jóvenes búlgaros son los mismos que tienen el resto de jóvenes y no se acrecientan por su condición de inmigrantes, a pesar de que sí que hay obstáculos como, por ejemplo, la homologación de titulaciones que dificulta mucho que puedan acceder a puestos de trabajo más cualificados.

Desde la Asociación Bulgaria consideran que la integración de sus jóvenes es buena ya que realmente la buscan y por ello se adaptan sin problemas a los patrones cívico-sociales españoles. No obstante reconocen que dentro de la comunidad búlgara en Castilla y León existe un grupo que tiene mayores dificultades de integración, se trata de la minoría gitana. No se forman ni se integran.

Como asociación se encuentran con carencias de infraestructuras al carecer de un local propio que les permita llevar a cabo todas las actividades que desearían y dar cabida a todas las demandas de sus usuarios.

Llegamos al ecuador de la investigación

Afrontamos la recta final de la investigación. Antes de ello vamos a hacer una parada para recargar las pilas. Estos días de atrás no he introcucido ninguna entrada en el blog pero he siguido trabajando duro en el desarrollo del trabajo. He seguido haciendo encuestras a jóvenes inmigrantes y entrevistando a colectivos y entidades que trabajan con jóvenes inmigrantes. Llegamos a la recta final y ahora llega el momento de tomarse unos días de descanso para limpiar la mente y activar las neuronas. Después procesaré todas esas encuestas, las analizaré, al tiempo que las incorporaré a las investigaciones que ya tenemos, fruto del trabajo de estos meses pasados. Antes del 15 de agosto tengo que presentar los nuevos avances al Intituto de la Juventud de Castilla y León, tal y como recojo en la guía de evaluación continua. Ya presenté un primer avance de la investigación y la satisfacción por parte del Instituto de la Juventud ha sido alta. Están muy contentos con los primeros datos y conclusiones aportados y, sobre todo, con la utilización de las nuevas tecnologías en el proceso metodológico del trabajo. Por mi parte, también estoy muy orgulloso de esta innovación metodológica pues me está permitiendo contactar con mucha gente y entidades, a la vez que se da a conocer mi trabajo. Del mismo modo estoy obteniendo importantes informaciones que, sin duda, contribuyen a enriquecer el trabajo.


Una vez que acabe con las encuestas y las entrevistas, y las incorpore al estudio, produciré una serie de videos resumen en el que esbozaré las conclusiones y las propuestas de actuación, de modo que todos los que siguen este blog y han participado en la investigación pueden debatir virtualmente sobre el mismo y revisemos entre todos los resultados obtenidos.


De todo ello iré informando. Por último, gracias a todos por ayudarme en esta labor y por seguirme en este blog.


Felices vacaciones.

Perdemos Juventud Inmigrante

Los noventa acababan con un total de 4.370 jóvenes inmigrantes en nuestra región. En 2009 contábamos con 54.001, con lo que el número inicial se ha multiplicado por 12, en tan sólo diez años. Esta progresión de la población joven inmigrante ha ido pareja al aumento de la población inmigrante en su conjunto, la cual, en el mismo periodo, se ha multiplicado por 10. Corroboramos, pues, el peso que los jóvenes tienen en el proceso migratorio, aumentando, también, la representación de los jóvenes en el colectivo inmigrante, pasando del 27,31%, en 1999, al 32,21% en 2009. El crecimiento ha sido progresivo con un incremento medio anual de 5.000 nuevos jóvenes extranjeros al año, siendo 2008 en el que se computó el mayor aumento, con un total de 11.959 nuevas altas, incrementándose en un 30% el volumen de inmigrantes jóvenes registrados en 2007.

Pero la publicación del avance de datos del Padrón Municipal para 2010, aún no definitivo ni oficial, nos advierte de posibles cambios en este sentido. Dicha fuente cifra en 51.014 el número de jóvenes inmigrantes en nuestra región a fecha 1 de enero de 2010, lo que supone un descenso del 5,52% respecto del año anterior. Esta disminución que experimenta la juventud extranjera no se extrapola al conjunto del colectivo inmigrante, el cual se estanca, equilibrándose la pérdida de un incremento de efectivos en el resto de grupos poblacionales. Esta circunstancia, resulta preocupante pues vemos como la crisis ha azotado con mayor virulencia a los jóvenes inmigrantes, precisamente el segmento que más beneficios genera tanto sobre la economía como sobre la pirámide de población . Así pues, es prioritario retener a la juventud inmigrante en Castilla y León pues las sinergias que generan son necesarias y vitales para el equilibrio de las estructuras socioeconómicas.



Relación Jóvenes Inmigrantes y Crecimiento Interanual de Jóvenes Inmigrantes
Castilla y León (2000-2010)


Mayor Desempleo por la Crisis

Según el Observatorio Regional de Empleo, el año 2009 acabó con un total de 7.016 jóvenes inmigrantes desempleados, lo que supone el 13,75% del total de la juventud extranjera, niveles que se encuentran por encima de los registrados para el conjunto del colectivo de inmigrantes (12,68%). Dentro de la tarta del desempleo joven en Castilla y León, los inmigrantes representan el 13,50% del total. También el desempleo que afecta a jóvenes inmigrantes es mayor que el de los jóvenes nativos, cuyos registros se sitúan en el 12, 48%. Todos ellos son colectivos desfavorecidos, pues para el conjunto de la población, el porcentaje de desempleados está en el 5,67% . No obstante queda clara la situación de desventaja de los jóvenes inmigrantes ante el desempleo, por tratarse de un grupo sobre el que éste se ceba especialmente. Pero a su vez, dentro de este colectivo, existe un subgrupo donde el paro es aún más acusado, se trata de los hombres. El porcentaje total de jóvenes inmigrantes varones desempleados supone el 60,86% de los parados. Del mismo modo el porcentaje de jóvenes inmigrantes varones en situación de desempleo respecto del total, es del 16,50%, frente al 10,92% de las mujeres. Dichos niveles también se encuentran por encima del de los autóctonos, los cuales se sitúan en el 13,14% (2009). Los registros porcentuales, en el caso de la mujeres, se mantienen casi parejos, siendo incluso mayor en las nativas con un 11,77% , de estas últimas, frente a un 10,92%. Estas menores proporciones de desempleo en el caso de la mujeres es debido a su menor participación en el mercado laboral, lo cual hace que no se apunten en las listas de parados.

En cuento a la evolución del desempleo en jóvenes inmigrantes hay que destacar que ésta no ha tenido una relación directa con su volumen, sino, más bien, con la situación de la economía del país. Hasta 2007 los niveles de desempleo se mantienen constantes y no es hasta 2008 cuando, fruto de la crisis, comienzan a crecer con una mayor intensidad, a pesar de que, también, se sigue incrementando el conjunto de la población. Muy ilustrativo es del hecho de que antes de la crisis económica el porcentaje de jóvenes nativos desempleados era mayor que el de inmigrantes, invirtiéndose las tornas una vez iniciada ésta.


Comparativa en el Evolución del Desempleo por Grupos en Castilla y León (2005-2009)


Evolución Población Joven Inmigrante y Porcentaje de Jóvenes Inmigrantes Desempleados en Castilla y León (2005-2009)


Una tarde en JOC-E de Valladolid

JOC-E de Valladolid es una asociación juvenil que trabaja en el ámbito educacional, laboral y de ocio de la juventud. Uno de sus campos de actuación es el de los inmigrantes, principalmente africanos, al ser una procedencia que carece de redes familiares y de tradición asociativa, algo que no sucede en otros grupos de extranjeros. Una de sus principales actuaciones es la orientación laboral, aunque están detectando cambios en la demandas de estos jóvenes inmigrantes y sobre todo ciertas necesidades en las que se ha de insistir, como la sensibilización para que, éstos, sean más autónomos y adquieran campetencias sociales y laborales. A continuación os dejo un pequeño documento sonoro, sobre lo que desde JOC-E nos han contado esta misma tarde.


Para saber más sobre JOC-E podéis visitar su página web y os recomiendo, además, que escuchéis sus programas de radio que son muy interesantes. Además si os gusta la radio y queréis tener un espacio radiofónico pasaros por sus instalaciones en la Glorieta del Descubrimiento, 1 de Valladolid e informaros.
Mil gracias a Natalia y Azucena.

Trabajo de Campo

Hace unos días que no actualizo el blog, pero el propio desarrollo del trabajo de investigación me ha llevado a parar en la producción de contenidos. Después de unos meses de generar datos, gráficos, conclusiones,... he pasado a una fase de gestión. Ahora me encuentro realizando entrevistas y encuestas a jóvenes inmigrantes. Por un lado, en las entrevistas estoy contactando con asociaciones y entidades que trabajan con este colectivo para charlar y reflexionar, tanto de lo que hacen como de cómo ven ellos la situación de la juventud inmigrante en Castilla y León. Esto lleva una cierta dedicación pues se les ha enviado una carta esplicándoles el proyecto y luego hay que llamar para teléfono para concertar una cita. Algunas de ellas se hacen de manera presencial y otras son por teléfono. Por ahora, esta habiendo muy buena aceptación y los colectivos están trabajando satisfactoriamente. En breve introduciré algún artículos sobre algunas de estas entidades y sus trabajo e, incluso, incluiré algún audio. Por Twitter podéis seguir las que voy realizando.

En cuanto a las encuestas, he de decir que es una tarea muy ardua. Hay que patearse la calle y "asaltar" a inmigrantes que más o menos creamos que tengan entre 16 y 30 años. En este tarea está colaborando conmigo mi hermana, María Sánchez, a la que he de agradecer su inestimable ayuda. También hay gente con la que he contactado por medio este blog y/o facebook que me va a ayudar. Por otro lado los alumnos de 4º de ESO de la asignatura de Ámpliación y Profundización de Geografía Económica del Instituto de Educación Secundario Fernando de Rojas de Salamanca, han realizado una encuesta cada uno como práctica de clase, lo cual quiero agradecer públicamente tanto a ellos como a su profesor Javier Aparicio. Esta encuesta nos va a permitir conseguir datos muy interesantes y que ninguna otra fuente proporciona; junto a las entrevistas, éstas van a ser uno de los platos fuertes de este trabajo. Pronto podemos conocer algunos de los resultados.

El III Plan de Juventud de CyL es ya una realidad

Hoy ha sido publico del Boletín Oficial de Castilla y León, el III Plan General de Juventud con la intención de dar una respuesta eficaz a las exigencias demandadas por los jóvenes. Está propuesta ha sido aprobada ya que en la Constitución Española se recoge la necesidad de garantizar la plena integración de los jóvenes en la vida pública y en la sociedad, facilitando su autonomía. Las principales medidas para ello son el acceso a la formación, al empleo y a la vivienda.

Este Plan recoge la estrategia y las acciones de la Junta de Castilla y León en relación con aquellas políticas que más directamente inciden sobre los jóvenes. Atendiendo a lo previsto en el artículo 3.4 de la citada Ley 11/2002 de Juventud, referido a planificación y programación de actuaciones, se han incluido acciones dirigidas al colectivo juvenil que se consideran imprescindibles para dotar al plan del carácter global e integrador que requieren las actuaciones dirigidas a los jóvenes de la región.

Las acciones establecidas lo han sido previendo que las mismas irán dirigidas en exclusiva o mayoritariamente al sector juvenil, es decir, tanto a los residentes, como a los transeúntes y a los jóvenes castellanos y leoneses residentes en el extranjero. Las acciones que se integran en esta planificación no constituyen, en todo caso, una relación cerrada de acciones sino que se flexibilizan en función de las circunstancias y la sitaución de cada momento.
Dentro del ámbito de la inmigración, este plan propone en uno de sus objetivos: Promover programas que favorezcan la inserción social y la educación en valores, prestando especial atención a los jóvenes en situaciones de desventaja e inmigrantes.

.Además entre sus medidas se recogen acciones específicas para jóvenes inmigrates como:

- Realización de acciones de formación especifica entre jóvenes inmigrantes por parte del Instituto de la Juventud de Castilla y León y difusión de las mismas.

- Actividades de formación de mediadores de acogida en contacto con jóvenes inmigrantes.

Para acceder al Decreto, pincha aquí .